
Unas piernas que respiran… veneno de serpiente… por el camino del viento… voy soplando agua ardiente.
Tengo tu antídoto… Pal’ que no tiene identidad
Somos idénticos… Pal’ que llegó sin avisar
Tengo tu antílico… Para los que ya no están, para los que estás y los que vienen.
Aprendí que mi pueblo todavía reza porque las “fucking” autoridades y la puta realeza… todavía se mueven por debajo’ e la mesa… aprendí a tragarme la depresión con cerveza…
Mis patronos yo lo escupo desde las montañas y con mi propia saliva enveneno su champaña…
Enveneno su champaña…
En tu sonrisa yo veo una guerrilla, una aventura un movimiento…
Tu lenguaje, tu acento… Yo quiero descubrir lo que ya estaba descubierto…
Ser un emigrante ese es mi deporte…
Hoy me voy pal’ norte sin pasaporte, sin transporte… a pie, con las patas… pero no importa este hombre se hidrata con lo que retratan mis pupilas…