Cuando cae tu pena en silencio por la espalda , no la ves. Robo mi vida y la guardo en un lugar que luego no recuerdo, me jusgo demaciado y cuando la luna alumbra por mi ventana yo comienzo a pensar y me doy cuenta que todas las cosa han cambiado. Antes creia que algún acto hecho hacia iniciar tu indiferencia y podia pasar toda la tarde de un sabado esperandote, llorando pensando en que tal vez podría haberte pasado algo. Cuando entendia que no llegarias, llamabas pero la tarde ya se habia ido y se iba siempre asi. Siempre me dijiste que en la vida me iban a tocar cosas distantas que a los demás, que yo entenderia y veria otro lado de la vida que los demás, siempre me dijiste que habia llegado para cambiar. Fue tan dura la desilución que con el tiempo me causaste, sin hacerlo. Aveces sentía que no existias y sufrí suplicando por un amor que nunca fue tan fuerte como para pararte de tu cama y venir. Y realmente ahora no se que es lo que necesito, si no te conosco, espero tantas cosas y recuerdo mil situaciones que con el tiempo desencadenaste en un vacío bastante extraño. Me dijiste que luchara, que creciera sana, que me portara bien y que nunca olvidara que me querías, bueno pues todavia no lo olvido. Un día me llamaste y me sentaste en la mesa, yo te vi con maletas y quede algo sorprendida, tú me dijiste que debias irte de la casa por un tiempo porque tenías que ir a trabajar a un lugar al que nosotros no podiamos ir, yo te pregunte que cuando volverias y te quedaste callado. Te vi con una pena extraña, algo melancólica pero realmente no me preocupaba porque yo sabia que ibas a volver. Hasta que cerraste esa maldita puerte que muchas veces sono fuerte y ahi mi mamá me dijo que no te irias a trabajar, te irias porque no vivirias más con nosotros. Nunca fuiste capaz de hablar con la verdad, nunca has sido.
Y yo sigo recordando tus putas palabras que me vendieron una mierda de ilusión que aún mantengo como si esperara esos sabados, toda la tarde sin hacer nada más que mirar a ver si paraba tu auto frente a mi. Y nose porque maldita razón sigo creyendo en ti, que no existe, que siempre busco un refugio que se fue cuando cerraste esa puta puerta. Y aveces sigo encontrandome con la canción que me cantabas, que me hace llorar como cuando me caia practicando y tu reias porque decias que no era nada. Ahora si te viera ni siquiera se si querria saludarte.
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