Dos trenzas azabaches, barro como traje. De juegos bajo un sauce nacen sueños grandes y no hay más que ver la tierra y tomar su siembra, quieres cruzar, correr lejos, fuera de la frontera.
Camino frente al alba y suero por la espalda no ha sido nada fácil sola dar la batalla y sin buscar, amor de prisa da sus semillas y ves girar, la vida te ofrece una sonrisa. Si puedo poner el mundo a tus pies podrías tener lo que mereces.
Con dos vidas vertidas saltas las orillas recelas tu tesoro y te sientes bendecida, ¿y que hizo mal?, traicionan tu amor y adivinas, no queda más que recoger todas tus cenizas. Si puedo poner el mundo a tus pies podrías tener lo que mereces
Viste caer sola al sostener tu viga de espinas, si puedo volver el tiempo al revés y darte mi suerte. Si puedo poner el mundo a tus pies podrías tener lo que mereces...
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